Este verano una amiga mía nos pidió que fuésemos a verla actuar a un festival de teatro en que participaba la compañía a la que pertenece ella. Una vez allí, nos recomendó que nos quedásemos a ver la obra “Hendaya, mon amour” de la compañía Bacana. Fue un acierto. Es una compañía gallega de gente joven, que hace producciones propias dejándose la piel en ello sin perder ni pizca de ilusión.
La obra me encantó; yo, que no los conocía, quedé enamorada. Si César Goldi es un actorazo, y borda el papel de Francisco Frango (Paco), Xúlio Abonjo clava el de Adolfo The Hit (Fito). Me reí hasta dolerme la barriga, me encantaron las canciones (especialmente la de "soy un dictador")...
Es una paradia del famoso encuentro entre los dictadores en Francia. Sé que quizá alguien pueda pensar que es muy frívolo reírse de la historia, de lo que se sufrió con ellos. Y no. La obra está hecha con mucho gusto, con mucho humor, provocando situaciones absurdas. Que de puro absurdo es obligatorio reírse. Que reírse de ciertas cosas es sólo una forma de demostrar lo en contra que estás de ellas, lo absurdas que te parecen, ...
sábado, 5 de enero de 2008
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