lunes, 27 de abril de 2009

más días que botellines

es una expresión que me decían a veces y me hacía mucha gracia...

Por lo general cada uno tiene una forma particular de expresarse.

Yo tengo tendencia a coger coletillas...un día, de repente, le cojo gusto a una frase o palabra, y no puedo evitar repetirla cien veces en el día...

Tuve la temporada del "qué fuerte me parece!!" (a que sí, Ignatius?) o la del "viva viva" o incluso una temporada en que todo el mundo era un "petardo" o un "bicho". De la misma forma, tengo tendencia a despedirme siempre con "un biquiño" o "mil besiños" y a saludar con un "cucú", "hola parruliña" u "hola meu rei"....

También la forma de expresarme, de construir las frases es muy característica. Tengo tendencia al "No, blablabla. Y si, blablabla". A hacer frases cortas, y a ir muy al grano siempre.

El caso es que desde hace un tiempo siento que alguien me cogió la forma de hablar, de expresarme y hasta las expresiones...incluso el modo de hablar.
Me siento extraña, no me gusta y tengo la sensación de que me intentan robar mi forma de ser.

...como si me robaran la personalidad...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se te olvidó el "quicir" verdadera aportacion a la lengua. Te llamo pronto. En Julio voy a Vigo. Tendrás que hacerme los honores...
Ignatius

MidnightSong dijo...

Es normal que entre la gente de nuestro entorno se vaya adquiriendo la misma forma de hablar.

Todos acabamos adoptando las expresiones graciosas, las coletillas y demás que dice la gente al rededor nuestro. No te mosquees por eso, mujer.

Yo también soy de los que repito un millar de veces las cosas. Tube una temporada en la que siempre saludaba a mis amigos como los indios (Jau!! jajaja). O las típicas frases de "me piro, vampiro" o "¿es que no tenéis casa?" (cuando tocaba retirarse para casa un sábado por ejemplo).

Besotes, guapa.